Por A.M.G.

Proyecto presentado en 2008 y llevado a cabo en 2009, aun duerme el sueño de los inocentes y no se imprime y publica, han pasado varios presidentes y muchos directores, pero aludidas razones de costo y prioridades lo han impedido y han relegado el acceso al conocimiento de miles de corraleros y aficionados, aun cuando aparece en Memorias Anuales. 

 

He solicitado muchas veces ponerlo en internet en la web de la Federación wwwcaballoyrodeo.cl y tampoco han aceptado, se construirá una fabulosa ampliación en Rancagua, pero al parecer la Historia del Rodeo no interesa, es considerada de menor valor, una pena por el recuerdo de los que hicieron posible el rodeo actual, que no nació ayer.

Esta obra está compuesta de 4 tomos de más de 250 páginas cada uno y lleno de fotografías de  cada época.

Se inicia con la formación del caballo en España que luego vino a América, la llegada de los conquistadores a Centro América y México, las primeras crianzas de caballos en las islas y continente Americano, donde se gestó el jinete norte y sud-americano y la crianza de vacunos en libertad, el adiestramiento de potrones, la matanza de ganado para carne, la educación del caballo de guerra, el cuidado esmerado del caballo, arma de invaluable valor para los conquistadores.

El Virreinato del Perú, desde donde salieron todas las expediciones hacia Chile para descubrir y luego conquistar a “lomo de caballo”. 

La provincia de Charcas de donde don Pedro de Valdivia trajo su contingente caballar, su llegada a Chile y las conquistas y su muerte. El nacimiento de la “caballería araucana” iniciada por el gran capitán mapuche Lautaro.

La gran influencia de don García Hurtado de Mendoza en nuestra cultura huasa, los juegos, desfiles, y cuidado del caballo.

Los primeros “rodeos de ganado” en Santiago, las “corridas de toros”, las “haciendas de los jesuitas” a partir del 1600 que son fundamentales en nuestra historia huasa, por el cuidado especial del caballo, el inicio de la ataujía en frenos y la confección de estribos, la artesanía en cuero, en de fin, su aporte es grandioso.

Los gobernadores españoles como Gabriel de Cano y Aponte considerado el primer huaso, y el desarrollo de la Guerra de la Araucanía, conjunto que plasmará nuestra cultura “corralera”.

Así llegamos a la Independencia y el desarrollo de las primeras haciendas criadoras de caballos chilenos, la Guerra del Pacifico y la influencia de nuestro caballo en ella, hasta llegar a la formación del Stud Book de la Raza Chilena con la selección de ejemplares a partir de 1840.

Luego de los rodeos en las haciendas desde 1700 en adelante nace por fin el rodeo como deporte en 1860. A partir de esa fecha se desarrolla la formación del deporte, primeros reglamentos y los caballos, arregladores y jinetes que inicia lo nuestro.

Recorremos con todo tipo de información deportiva, social, administrativa, geográfica, esa primera época, con todos los jinetes y criadores de ese tiempo en detalle, hasta llegar al año 1949 cuando se efectúa en Abril de dicho año el Primer Campeonato Nacional del rodeo en Rancagua.

Y así año a año vamos contando con lujo de detalles, la historia y devenir huaso y corralero hasta la actualidad.

Esta obra es la columna vertebral del rodeo chileno, que demuestra la vigencia e importancia de este “deporte nacional”, la conservación de las tradiciones huasas, de la artesanía, y todo el inmenso mundo que gira a su alrededor.

Por otro lado la Federación del Rodeo Chileno, ejemplo de manejo institucional y administrativo de un deporte nacional exitosísimo, tiene todos los ingredientes para solicitar a las autoridades  pertinentes nombrar al rodeo “Patrimonio Cultural de Chile” y en esta obra están contenidos todos los elementos para solicitarlo.