Por A.M.G. 

Es ampliamente conocido el hecho que en el mes de marzo del año 2012, FAO, reconoció al caballo chileno como una Raza, esto es, un animal distinto a los demás con caracteres propios y heredados de padres a hijos, e identificados en un registro durante 150 años.

 

Sin duda es un hito para el país esta situación, un reconocimiento universal de un hecho que para nosotros es histórico.

Una vez lograda esta meta, la que no solo se debe ver reflejada en aplausos, premios, comidas y celebraciones, sino en la toma de conciencia colectiva de lo que significa.   

Su reconocimiento mundial también debe ir ligado a un mejoramiento sustancial de los individuos caballares actuales, debemos asumir el firme compromiso de mejorarlo.

Es de público conocimiento como nuestros antiguos socios han mejorado sus caballos criollos del 1980 en adelante, usando genética chilena, pero no solo eso, seleccionando y reproduciendo lo mejor.

Nosotros de tiempos ancestrales hemos hecho grandes diferencias, algunos buscan caballos solo vaqueros, otros han buscado solo morfología, y algunos pocos condiciones de montura especiales en sus crianzas, en el fondo metas aisladas unas de otras.

El concepto moderno y actual en la mayoría de las razas es el “caballo completo”, o sea criar individuos que contengan todos los elementos buscados en un solo, y está muy claro que muchos países lo han logrado y con creces.

Nosotros el rodeo no lo vamos a cambiar y seguirá desarrollándose en la misma forma en relación a la selección de los caballos, o sea que “ataje”, nada más. En un comienzo pensé que los rodeos de criadores irían a aportar alguna novedad pero no fue así.

En cuanto a las exposiciones, las que siguen creciendo, mostramos el “caballo estatua”, sus movimientos ensillados no logran cambiar los veredictos de morfología.

Los caballos de rienda, muy escasos y poco apreciados, se defienden heroicamente de su desaparición total.

Quizás ha llegado el momento de buscar el “Caballo Completo”, y de que nazca un nuevo deporte chileno que involucre Morfología, Rodeo, Movimiento ala Rienda, Barriletes, pero en un solo caballo las cuatro pruebas, o sea el mismo caballo se usa en todas, valoradas en forma individual, no por colleras, el individuo compite por si mismo.

Todo esto se puede efectuar en la medialuna.

La prueba de morfología que es la inicial se da puntaje a todos los participantes, de mayor a menor, en el rodeo se correrán solo dos animales, el Movimiento en Rienda habitual, y los Barriletes según a la propuesta hecha por las Pruebas Ecuestres, o sea no hay nada que inventar en relación a reglamentos.

Esto pasaría a ser una Prueba Selectiva, además de Deportiva, porque al otorgar un alto porcentaje a la prueba de morfología (35%), estaríamos favoreciendo el arreglo para esta prueba, de los caballos mejor dotados, además aquí se muestra la calidad más pura de la raza.

Un caballo chileno está perfectamente adaptado para soportar y resistir esta dura exigencia, lo que redunda en un “caballo completo”.

Otro inmenso beneficio que traería esta nueva competencia, es que  reflotaría de inmediato el “arreglo del caballo chileno”, y la “escuela ecuestre huasa”, porque además de ser un caballo único para todas las pruebas, también lo es el jinete, él debe dominar la ejecución de todas las pruebas.

En la raza hemos tenido ejemplares muy buenos de rienda y rodeo como ser el Estribillo, Alcatraz, Cristal I, Quebrado, Rotoso, todos Jefes de Raza.

Pero existe una gran deuda, los caballos que han obtenido los máximos premios en exposiciones en todas las épocas, casi nunca han destacado igualmente como campeones en el rodeo, el Malulo es el único, el Río Negro durante un corto tiempo, el Carretero era un bonito caballo, extra de rienda, regular de rodeo, el Cachupín gran campeón de rienda, muy bueno de rodeo, en exposiciones no habría tenida mucho  que hacer.

Todo esto se resume en un concepto muy antiguo, de más de 200 años, el llamado “Caballo de Patrón”, que era el ejemplar en que un hacendado cumplía y se lucia haciendo todas las funciones antes indicadas, agregando a ello el enlazar ganado vacuno, y saltar troncos y fosos, todo en el mismo caballo. Como esta realidad ya no existe debemos crear pruebas deportivas y selectivas que cumpla esta valiosa función de seleccionar los futuros reproductores de la raza.