Despedida de Francisco Romo L. por Guillermo Trivelli T.
Discurso en cementerio durante su funeral.

Sra. Ketty – Panchito – Don Sergio - Familia Romo:
En nombre de su querida Asociación Santiago.
Hoy queremos despedir un grande del rodeo, Don Francisco Romo Lira.
Todo ser humano tiene derecho a soñar o tener una fantasía, la mía fue siempre, como ponerle un horómetro a don Pancho para saber con certeza cuantas horas de su vida le dedicó al rodeo, no lo pude realizar pero me atrevo a decir que más de un 80% de su existencia se lo dedicó a su querido deporte.
Huaso de tomo y lomo, retratando en palabras su manera de ser.


Quilicurano de corazón, Alcalde de su comuna, tesorero, director y Presidente de la Comisión Suprema de Disciplina de la Federación del Rodeo Chileno.
Fundador y Presidente de la Asociación Santiago durante varios periodos.
Como dirigente siempre daba un consejo, “no te apartes 1 cm. del reglamento, tal vez vas a perder más de un amigo, pero nadie te va a pelar”.
Don Pancho fue una figura en las medialunas de la zona centro norte, siendo finalista en más de una oportunidad y además 3er. Campeón de Chile en 1962 junto a su hermano Sergio, montando a Junquillo y Tripleta.
Cuando terminaba un Campeonato Nacional todos los dirigentes y corredores nos retirábamos a la brevedad para retomar nuestros labores, éste incansable director viajaba a Vallenar, permaneciendo en ese lugar los días que fuera necesario para entregar en mediería los novillos que se habían ocupado, molestándose profundamente contra el directorio que intentó reembolsarle los gastos.
Por los años 1970, la Asociación Santiago, bajo su presidencia organizaba los juegos huasos de la FISA y que fue ahí donde se ganó cariñosamente el apelativo de Comandante Romo, para las nuevas generaciones, nuestra Asociación en esa década abarcaba las Asociaciones actuales que son: Santiago – Santiago Oriente – Santiago Sur – Melipilla – Maipo - Litoral Central y Cordillera, sumando en conjunto 32 clubes con la obligación de 10 participantes por club, ustedes se darán cuenta el operativo que significaba manejar este batallón de 320 jinetes.
Don Pancho, porque usted tenía una linda filosofía huasa, nunca sus exigencias se toparon con el gran sentido del humor que usted poseía. No sé cuántas veces lo vi decirle a un corredor, con tijera en mano “yo lo dejo participar pero primero lo tuzo”.
En otra oportunidad siendo yo miembro del tribunal supremo de disciplina, comisión que él presidía, llegó un corredor a presentar descargos por una falta cometida con unos grados de alcohol. Apelación que don Francisco escuchó detenidamente, para luego expresar, “Varias veces me pasó lo mismo que usted, pero nunca habría cometido el disparate suyo”.
Carlín, su eterno secretario de loteo le gritaba del corral vecino, don Pancho don Pancho , voy a eliminar este novillo porque está cojo. Respuesta: “déjalo no más Pereira hay cojos que todavía sirven”.
Su sentido de amistad y cariño le brotaban en forma permanente, no tengo en cuenta las veces que entré a su casa después de reuniones o rodeos. Siempre se repetía la misma frase. Ketty somos varios. Y por arte de magia en no más de 10 minutos estábamos sentados y atendidos en el comedor.
No me cabe duda que muy pronto desde allá estará organizando la salida de cuasimodo, formando el cuartel de bomberos o un champión de Chile.
Sra. Ketty - Panchito - Don Sergio y toda la familia Romo, vayan para ustedes nuestras más sentidas condolencias.
Don Pancho, los corraleros de la Asociación Santiago le debemos mucho, por habernos dejado marcado a fuego con su rectitud y disciplina.
Don Francisco Romo Lira descansa en paz.

Guillermo Trivelli Tromben
18 de abril 2015.